Una copita no hace daño
aclose
Su nariz tenía un aspecto raro, como si se la hubiese roto, con cejas negras y gruesas que se unían sobre sus ojos chispeantes y llorosos, pantalones con algo de barro por la parte de atrás y camisa roja de cuadros blancos también algo sucia. Así, se presentó aquel cocinero el primer día en aquella cocina del famoso restaurante ampurdanés donde yo prestaba mis servicios como chef de cocina.
Un fuerte olor a anís, salía de su desdentada boca y con un tono casi agresivo, pronunció su primera frase.
-SOY EL COCINERO QUE LLAMÓ AYER PARA TRABAJAR AQUÍ ¡YÁ!-
Dicho esto, también dejó caer directamente y a cierta distancia sobre el mostrador de acero inoxidable, tres o cuatro cartas de algunos sitios que había trabajado. Dos, cayeron al suelo, claro, y es que una cosa es dejarlas y otra “ tirarlas” a cierta distancia como si fueran “dardos” utilizando como “diana” el mostrador.
No dudé en ningún momento de que a lo mejor era un buen cocinero, pero claro, si el primer día alguien se presenta en un trabajo con tres o cuatro copas de mas, hay que pensárselo antes de contratarlo, digo yo, no obstante, le di la oportunidad de que viniera al cabo de dos días por si lo de la “mona” resultara pasajero, pero no, me parece que todavía vino peor.
Sintiéndolo mucho, no pude aceptarlo. A veces, hay que tomar determinaciones que no son del agrado de uno mismo pero………En esta vida, no todo está permitido, si no ¡Viva la Pepa!.
Y hoy vamos a preparar unos……….
ROLLITOS DE BISTECS CON PURÉ AL AROMA DE SOBRASADA.
Herviremos 3 patatas con un poco de agua y sal. Después, las escurriremos bien, trabajándolas con un tenedor para mezclarles poco a poco, sobrasada a nuestro gusto junto con 1 cucharadita de mantequilla, sal y una “pizca” de nuez moscada. Solo nos faltará poner esta mezcla sobre 4 bistecs de ternera que sean tiernos y cortados muy finos. Los enrollaremos como si fuesen canelones sujetándolos con palillos para que no se abran y los colocaremos en una bandeja de horno con una buena base de cebolla “ya frita”y cortada en Juliana, “a lunas”. A esta cebolla, le pondremos unas cucharadas de caldo para que no quede seca. Rociaremos los bistecs con aceite de oliva y los haremos tres minutos a horno fuerte. No os paséis de cocción ya que si nó, os quedaran duros.
Categoría: Vivencias de Joan Villaró |
No hay comentarios »
